La Alianza Cívica expresa su firme respaldo al pueblo venezolano y a su derecho soberano a restablecer la democracia que ganó en las urnas mediante elecciones limpias, libres y verificables. Venezuela tiene hoy un presidente electo; lo que corresponde es el respeto irrestricto a la voluntad popular, la restitución del orden democrático y el inicio de un proceso de reconstrucción institucional con verdad y justicia.
Durante años, Venezuela, Cuba y Nicaragua conformaron un núcleo autoritario que se sostuvo política, económica y moralmente. Hoy ese núcleo comienza a resquebrajarse. Venezuela fue un sostén clave para Cuba y un respaldo político para el régimen nicaragüense; los acontecimientos recientes marcan un punto de inflexión con profundas consecuencias regionales y, en particular, para Nicaragua.
Este nuevo escenario nos interpela. La lucha por la democracia no admite improvisación ni fragmentación. Requiere unidad, claridad de propósito, compromiso con la justicia y responsabilidad histórica.
El día después exige unidad estratégica. Las acciones deben responder a una visión de trabajo conjunto, articulado y plural, que convoque a organizaciones, grupos y personas comprometidas con la democracia, el Estado de derecho y la justicia. La dispersión debilita; la unidad fortalece y da credibilidad ante la comunidad internacional y ante las víctimas.
La Alianza Cívica reafirma su disposición a contribuir a ese esfuerzo común para abrir el camino hacia una transición democrática real, legítima y sostenible.